{"id":208,"date":"2024-08-29T04:37:27","date_gmt":"2024-08-29T04:37:27","guid":{"rendered":"http:\/\/philippotdevin.com\/2\/?p=208"},"modified":"2024-08-29T04:37:27","modified_gmt":"2024-08-29T04:37:27","slug":"noviembre-en-poniente-de-philip-potdevin-gana-mencion-en-el-concurso-nacional-de-poesia-de-la-casa-de-poesia-silva","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/philippotdevin.com\/2\/archivo-de-prensa\/noviembre-en-poniente-de-philip-potdevin-gana-mencion-en-el-concurso-nacional-de-poesia-de-la-casa-de-poesia-silva\/","title":{"rendered":"Noviembre en Poniente de Philip Potdevin gana menci\u00f3n en el Concurso Nacional de Poes\u00eda de la Casa de Poes\u00eda Silva"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-cover\"><span aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-cover__background has-background-dim\"><\/span><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" class=\"wp-block-cover__image-background wp-image-157\" alt=\"\" src=\"http:\/\/philippotdevin.com\/2\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/577ZGXV7YBETPJX7KK5DEUKSYI-1024x576.avif\" style=\"object-position:49% 21%\" data-object-fit=\"cover\" data-object-position=\"49% 21%\" srcset=\"http:\/\/philippotdevin.com\/2\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/577ZGXV7YBETPJX7KK5DEUKSYI-1024x576.avif 1024w, http:\/\/philippotdevin.com\/2\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/577ZGXV7YBETPJX7KK5DEUKSYI-300x169.avif 300w, http:\/\/philippotdevin.com\/2\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/577ZGXV7YBETPJX7KK5DEUKSYI-768x432.avif 768w, http:\/\/philippotdevin.com\/2\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/577ZGXV7YBETPJX7KK5DEUKSYI.avif 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><div class=\"wp-block-cover__inner-container is-layout-flow wp-block-cover-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p>El poema Noviembre en Poniente obtuvo segunda menci\u00f3n en el concurso La poes\u00eda en el amor, organizado por la casa de Poes\u00eda Silva. El jurado compuesto por Carmen Mill\u00e0n, Eduardo Uribe y Giovanni Quessep, inform\u00f3 que llegaron 2515 poemas al concurso.<\/p>\n\n\n\n<p><br>L\u2019amore piu non \u00e8 quella tempesta.<br><br>Giuseppe Ungaretti<br><br><br>Y el vello del fruto que tortura los dedos del amor<br><br>Yannis Ritsos<br><br><br>Tu non m&#8217;abbandonare mia tristezza<br>sulla strada<br><br>Eugenio Montale<br><br>Noviembre y sus tripas no se saciar\u00e1n jam\u00e1s<br>Se hermanaron con esta comarca hace tres meses\u2026 \u00bfo cuatro?<br>Como el hu\u00e9sped que se reh\u00fasa a marchar a pesar de la escasez<br>Como la dolencia que se acomoda para ser cargada un largo viaje.<br>No hay cabida para m\u00e1s cruces en la hoja del almanaque<br>Como v\u00edctimas de la pandemia que se procrean sin fin.<br><br>Estos setos no se riegan con l\u00edquidos vestigios<br>Estos parques no se cierran a las rejas de la noche<br>Estos bosques no se talan con hachazos al alma<br>Estos jardines se podan con el granizo de mediod\u00eda.<br><br>Noviembre se atraves\u00f3 en el camino de los vientos y se detuvo<br>En el lodazal de la cordillera que escurre por los desfiladeros<br>Como un largo suicidio que no termina de triunfar.<br><br>El ancho agosto pari\u00f3 noviembre, monstruoso, ac\u00e9falo, ruin<br>\u2026 hay sospecha de que diciembre no germinar\u00e1, y por su lado<br>Enero aguarda agazapado en las grutas de los conspiradores.<br><br>El cielo ha tendido el manto de nubes en su patio trasero<br>El cielo ha represado la catarata para llenar la alberca con el solsticio<br>El cielo: inm\u00f3vil, pesado, plomizo, obstinado e indiferente.<br>Las enc\u00edas del cielo supuran la sanguaza dulzona de la gar\u00faa<br>Que se cuela por entre los pa\u00f1olones y las franelas y las conciencias<br>Y frutece en el licor que nos embriaga de col\u00e9ricas evocaciones.<br><br>Se respira la borrasca que asfixia el sendero<br>Y amenaza fulminar el aleteo de las ideas.<br>Las ra\u00edces del sol se pudren en el pantano de aquellas Victoria Regias<br>A la espera de un resquicio de luz filtrado por la fisura del verbo divino.<br>Un manojo de rosas marchitan el pergamino de la frente resquebrajada<br>Sin siquiera enterarse del roc\u00edo del Aleluya.<br>Y el sol claudica la can\u00edcula<br>al lacayo ciego que preconiza la Era de las Tempestades.<br><br>Estos a\u00f1os\u2026<br>Estos a\u00f1os de frenes\u00ed y dolor crecieron a la sombra de un alcaparro dorado.<br>Estos a\u00f1os vieron cosechar la vid avinagrada de hojas grandes y manchadas.<br><br>Alguien dijo, a tu lado y casi en murmullo:<br>El amor,<br>El amor, duro y reseco como las hebras de una picadura deshidratada.<br>El amor de los arreboles de octubre se ha olvidado del silencio de la casa.<br><br>Y\u2026 \u00bfqu\u00e9 fue de octubre y setiembre?<br>\u00a1Siguieron de largo sin reparar en esta estaci\u00f3n!<br>Solo noviembre se aclimata en los Anales de este hogar<br>Con sus madrugadas de jaquecas y agrieras.<br><br>Son treinta, cuarenta, cincuenta y tantos carnavales<br>Con sus mi\u00e9rcoles de ceniza y cuaresmas y domingos de Resurrecci\u00f3n<br>Con gusto a aceitunas rancias abandonadas en un platillo sobre el mes\u00f3n.<br><br>Los astros chupan con avidez las colillas de las luci\u00e9rnagas<br>Para impedir que la noche se derrumbe invicta sobre el techo de la casa.<br>En in\u00fatil esfuerzo pues el cielorraso desfondado ya invent\u00f3 la V\u00eda L\u00e1ctea.<br><br>\u00bfViste?<br>Tu pareja se ha ausentado de tu lado<br>para refugiarse en las ant\u00edpodas de la casa.<br>Ha marchado por un caf\u00e9 que hierve desde el amanecer,<br>Ha marchado por una revista sin car\u00e1tula le\u00edda mil y cien veces en el retrete.<br>Ha preguntado antes de izarse desde la mecedora: \u00bfLlamaron?<br>Escribieron, dices, pero desde que lleg\u00f3 noviembre no abro el correo.<br>Diles, dice, que de tanto extra\u00f1arlos reinventamos sus caras, sus manos, sus voces.<br>Las im\u00e1genes de infancia perdieron su color y hoy son casi daguerrotipos.<br><br>Escucha.<br>Son dos almas que conversan sin palabras.<br>Que se adivinan en gestos<br>Que reclaman con una mirada<br>E insultan sin hablar.<br><br>Calla.<br>Entran dos filas de lagartijas y sapos a entonar su cantata profana<br>Juntos han orquestado los versos de Safo y Catulo y los goliardos<br>Para reclamar a la noche el contrapunto del amor desenfrenado.<br>El cascar\u00f3n baboso de la cigarra caer\u00e1 del tronco lavado por la lluvia<br>Sin dejar huella de d\u00f3nde solfe\u00f3 en pret\u00e9ritos equinoccios.<br><br>\u00bfEs acaso ese el sol detenido a quince grados sobre el horizonte?<br>\u00bfSe levanta o se pone?<br>Se pone, la rosa de los vientos marca el poniente,<br>Siempre el poniente.<br><br>Aguarda.<br>El amor reivindica la posesi\u00f3n del cuerpo<br>Ese cuerpo extenso ha prescrito a tu favor<br>tras a\u00f1os de uso, con \u00e1nimo de se\u00f1or y due\u00f1o<br>\u2026 posesi\u00f3n tranquila e ininterrumpida.<br>\u00bfAcaso lo olvidaste, hermano m\u00edo?<br>\u00bfAcaso niegas el silbido, el ulular, el cl\u00edmax, las cumbres y los valles?<br>Portas como medallas las manchas de las s\u00e1banas aposentadas tras cada batalla.<br><br>El placer ha hipotecado sus salmos a los acreedores de la noche<br>El placer se ha enmohecido como un mudo video er\u00f3tico<br>En busca in\u00fatil de dos cuerpos fofos, foscos, fl\u00e1ccidos<br>Como el cuello de una tortuga que sobrevive al paso de los conquistadores<br>Que mide un tiempo sin tiempo, que espera un d\u00eda sin esperanza.<br><br>\u00a1Ay! de los albaricoques de los a\u00f1os mozos<br>\u00a1Ay! del fragor de los cuerpos lacerados a mordiscos<br>Resaca de los invidentes que brindan en la \u00faltima cena<br>Olvido del can\u00edbal saciado de las v\u00edsceras de su pr\u00f3jimo,<br>Deseo del anciano tras el efebo que se escurre en la multitud.<br>Apenas sobreviven postales, retratos mutilados, reclamos de infidelidades,<br>Los juramentos y promesas han muerto enredados en los atrapasue\u00f1os.<br><br>La casa se deshoja en el desl\u00edo de noviembre.<br>Cada hijo march\u00f3 con un catre, un libro, una taza.<br>Ya no hay libros.<br>Cada amigo se llev\u00f3 tres, cuatro.<br>El \u00faltimo hu\u00e9sped ayer tom\u00f3 prestados los siete que quedaban.<br>Ya no hay vida m\u00e1s all\u00e1 de la agon\u00eda de las revistas de poes\u00eda.<br>El esqueleto de las bibliotecas bailotea en las sombras del candil<br>Y no importa,<br>a los casi ciegos nos estorban los libros.<br><br>Hace dos noches encend\u00ed el fuego con la obra in\u00e9dita<br>Si bien es cierto que todo val\u00eda la pena\u2026 para el fuego.<br>El fuego ha celebrado y brincado hasta el amanecer<br>Los versos er\u00f3ticos, los que mejor crepitan en las brasas.<br>Los versos \u00e9picos han humedecido y se niegan a arder,<br>Los versos a los amigos se abrazan en llamas azuladas.<br><br>Noviembre desdentado masca su papilla de recuerdos y sollozos.<br>Quiz\u00e1 alcance a escucharse tras su rumiar el clamor de mi bramido:<br>\u00a1Yo am\u00e9!<br><br>La llanura del muro alguna vez vestido de blanco ostenta una puntilla<br>De all\u00ed cuelga una cintica tricolor que da fe que de all\u00ed colg\u00f3 un tiple<br>Entonaba las guabinas y los pasillos y la contradanza y el bunde.<br>Ya no existe la vitrola donde Luis A. Calvo interpretaba su Intermezzo No. 3<br>Yo sentado en las rodillas de mi abuelo aunque \u00e9l muri\u00f3 en el treinta y tres<br>Y yo nac\u00ed en el cincuenta y algo.<br>Y a\u00fan as\u00ed recuerdo cada nota.<br><br>Abro la ventana y ha cesado de llover.<br>Cada charco refleja una luna diferente<br>Cada charco atrapa una nota de lejan\u00eda<br>Cada cristal a\u00f1ora el repiqueteo de la lluvia.<br><br>El abrazo, el gesto, la prenda, el beso, la caricia, el gemido.<br>Todos salen a celebrar con su canturreo el fin de noviembre.<br>Noviembre parti\u00f3 y ha dejado sus lodos secos y pestilentes<br>Como el pescado rancio en un congelador descompuesto.<br><br>Estas llagas no se cicatrizan con caricias.<br>Estas arrugas no se bru\u00f1en con el sol venidero,<br>Estas l\u00e1grimas no se enjugan con la risa de infantes.<br>Estas manos se deshacen en tristeza y desapego.<br><br>\u00a1Yo am\u00e9!<br><br>Si puedes ver detr\u00e1s de los escombros<br>De tantas raspaduras y tantas telara\u00f1as\u2026<br><br><br>Olga Orozco<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El poema Noviembre en Poniente obtuvo segunda menci\u00f3n en el concurso La poes\u00eda en el amor, organizado por la casa de Poes\u00eda Silva. 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